Desvelando el mito de refuerzos y castigos – Dr. Roger Abrantes

Traducido por Victor Ros del articulo original; Unveiling the Myth of Reinforcers and Punishers de Dr. Roger Abrantes

Habéis oído sobre los reforzadores negativos y positivos, castigos positivos y negativos. Encuentras difícil distinguir los unos de los otros, o incluso encontrar la definición correcta; estas confuso de cómo y cuándo utilizar uno u otro. Mi propósito es aclarártelo.

Siendo biólogo y etólogo, yo estudio estos temas independientes de ideales políticas, intereses comerciales y/o modas. Tendrás pues que perdonarme por alguna declaración que pudiera ser políticamente incorrecto. Por favor, ten en cuenta que no soy político, solo soy un biólogo.

Básicamente, y es tan simple como esto, el comportamiento de todos las criaturas vivas cambia a razón de sus consecuencias;  solo hay dos formas en la cual el comportamiento cambia. Puede ser más de ello, o menos de ello. Incluso lo que llamamos comportamiento nuevo, no es nada más que un incremento en frecuencia, intensidad y/o duración de los componentes del comportamiento en el repertorio del individual en cuestión. A veces, nuevos comportamientos son la suma de la recombinación de elementos bien practicados. Podemos alterar su frecuencia, su intensidad, su duración, y podríamos asociarlos con estímulos nuevos, pero si ese elemento particular de comportamiento no estuviera en el repertorio conductual del animal, no aparecería.

Como saben todos, el comportamiento que es reforzado tiende a incrementar en frecuencia, intensidad, y/o duración mientras el que es castigado tiende a hacer todo lo contrario. e.j.  disminuir en frecuencia, intensidad, y/o duración.

Como deberían saber todos, un refuerzo no es un premio como el cheque que nos da nuestro jefe al final del año porque gano mucho dinero. Un reforzador es todo lo que de alguna manera incrementa un comportamiento determinado. No podría incrementar el comportamiento de todos, ni todos los comportamientos. Un reforzador pues solo refuerza en relación a una conducta específica de un individuo especifico.  También podría funcionar, como lo hacen a veces los reforzadores, en otras circunstancias que esos previstos, y sobre una clase de individuos, pero esto es un “bonus”, no un requisito.

Un castigador tiende a disminuir la frecuencia, intensidad y / o duración de un comportamiento. Una vez más, castigadores son particulares a conductas específicas y individuos, y no tienen que operar sobre varios individuos o conductas. Hay hoy día, la tendencia de relacionar los castigos con violencia, mutilación, etc., pero un castigador es solo un aversivo, e.j. algo que alguien evitarías en contexto específico, y de ningún modo tiene porque ver con violencia o mutilación. Me disgusta inmensamente la mayonesa, lo cual implica que cualquier restaurante en la cual me sirven un bocadillo con mayonesa, disminuirá las veces que vaya ese restaurante específico. El chef me está castigando, aunque ni lo sabe. Cuando abro una ventana y casi me tira el viento por ser un día típico de esos ventosos, me apresuro a cerrarla de nuevo. Los elementos naturales me han castigado por la conducta abrir-mi-ventana.

Resumiendo, reforzadores y castigadores están por todas partes y son lo que conseguimos viviendo en un mundo con la cual  tenemos que interactuar. Si no te gustan una o ninguna de ellas, sugiero que dejes de vivir, ya que no hay forma mientras estés vivo, que puedas evitarlos por completo. Puedes aprender a controlarlos, controlando tu comportamiento, así recibes mas reforzadores y menos castigos, si es lo que quieres, pero incluso personas experimentados, lobos, osos, medusas, y por supuesto perros, muestran comportamientos no deseados, que son instantáneamente y debidamente castigados. Comportamiento castigado y comportamiento reforzado – es un hecho que así como aprendemos quieras o no.

La conclusión es que reforzadores y castigadores no son ni buenos ni malos, no son cosas que nos gusten o no, simplemente son estímulos que incrementan o disminuyen la frecuencia, intensidad y/o duración de una conducta. Algo reforzador un día puede ser castigador otro día y lo opuesto también seria verdad. Un reforzador para ti podría ser un castigador para mi hoy, y lo opuesto mañana.

Considera el próximo ejemplo: su perro está de pie delante suyo, y tienes en  tu mano un chuche (recompensa) y lo aguantas delante de sus ojos. Ahora, le miras al perro y le dices ‘sit’. El perro no se sienta, pone cara  de tontorrón y te ladra. Entonces, pones tu cara seria, emites un sonido-gruñido, y retiras el premio. Ahora, el perro se sienta  con cara inocentón. Te apresuras e decir ‘bien’, quitas la cara seria cambiándola por tu expresión mas amigable del día, y le das el chuche (recompensa) que habías aguantado delante de sus ojos, ese mismo que le habías quitado por tontorrón.  Esta es una situación que estoy seguro que muchos propietarios de perros y entrenadores se han encontrado incontables veces. ¿Hay algo malo en ello? ¿Nada en absoluto, verdad? OK, mirémoslo detenidamente. Dices ‘sit’, el perro no se sienta, y le quitas el chuche y pones tu cara seria. El termino técnico de quitar un chuche (recompensa) es castigo negativo mientras que la cara seria es un castigador positivo. Ahora el perro se sienta y quitas la cara seria y le das al perro un ‘bien’ y un chuche. Quitar tu cara seria es un refuerzo negativo y la presentación de ‘bien’ y el chuche son refuerzos positivos. En dos segundos has utilizado todas las cuatro herramientas (además correctamente).

Si no gustan los términos reforzador o especialmente castigador, los podemos cambiar. Una vez, sugerí que se llamasen incrementadores y disminuidores, por lo tanto reforzadores positivos serian incrementadores sumados y reforzadores negativos serian disminuidores sustraídos. No tiene ninguna importancia y preséntese como se presente, no cambia que sean castigadores. ¿Qué piensa sobre utilizar incrementador sumado y disminuidor sustraído? ¿Suena elaborado y seguramente no hará hervir la sangre de ninguno, verdad? ¿No tenéis  objeciones? Bien, porque si eres un buen entrenador de perros, estoy seguro que a veces utilizas estas técnicas. Si sustituimos los términos reforzador, castigador, positivo, y negativo con mi sugerencia, la famosa tabla de los cuatro procedimientos operantes quedaría así:

El aprendizaje no es nada más que cambiar comportamiento debido a sus consecuencias, y simple como podría parecer, se presenta indiscutiblemente más complejo que esto cuando lo tenemos que manejar en una situación practica de aprendizaje. Para ser un buen entrenador de animales, o un profesor, debemos dominar la ciencia de las teorías de aprendizaje y modificación de conducta, al igual que el arte de aplicarlo todo en el momento adecuado, en la medida adecuada, y por las razones adecuadas. Debemos poder ejercitar nuestro razonamiento para manejar nuestras emociones.Entonces, la vida es sobre aprender a controlar las consecuencias de nuestro comportamiento – y esto nos encaja perfectamente con nuestro trabajo como entrenadores de perros. Debemos ayudar nuestros perros controlar las consecuencias de su comportamiento, que no es lo mismo que evitarlos. Si como regla solo reforzamos o solo castigamos todo lo que hacen, estamos haciendo un pobre trabajo, y no estaremos preparándolos para la vida real donde ambos reforzadores y castigadores son una realidad dependiente de circunstancias y el comportamiento de uno. Te gusta, estas invitado a utilizarlo. Una precaución: No le importa nada al perro como llamamos las técnicas.

Disfruten de vuestra sesión de entrenamiento! 


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